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CINCUENTA
AÑOS DEL CODIGO DE TRABAJO Se cumplirá mañana, 5 de agosto, en nuestro país |
Por
Elías Muñoz Vicuña Diario EXTRA Guayaquil, Jueves 4 de agosto de 1988 (página 4) |
El General Gil Alberto Enriquez
Gallo, Jefe Supremo de la República, y el Dr. Carlos Ayala Cabanilla,
Ministro de Previsión Social y Trabajo, suscribieron el Código del Trabajo del
Ecuador el 5 de agosto de 1938. En consecuencia, se cumplen cincuenta años de
este gran acontecimiento que hizo época como hito del progreso en la justicia
social en el Ecuador.
El autor del proyecto del Código del Trabajo
fue el destacado jurisconsulto y literato Miguel Angel
Zambrano, según opinión generalizada, pero también es generalmente aceptado que
participaron en su elaboración ya sea como elaboradores o consultores, los
destacados juristas Alfredo Pérez Guerrero, Juan Genaro Jaramillo, César
Carrera Andrade, Leoncio G. Patiño, Antonio José Borja, Rafael Vallejo Larrea, Nestor Mogollón y Luis Gerardo Gallegos. Y en la Secretaria
de los comisionados para elaborar el Código se reconoce la participación de los
Drs. José Luis Oquendo y Gregorio Cordero y León, y Srs.
Gonzalo Maldonado Jarrín, Alberto Araujo Z., y Lcdo. Jorge Bolívar Flor. Una
investigación muy concreta podría darnos mayores nombres y corresponde al
movimiento sindical rescatar la memoria de quienes le han servido.

Vista General del 4to. Congreso Obrero, sesionando en la sala del
Colegio Bolívar de Ambato. Julio 20 de 1938. Este Congreso aprobó el Proyecto
del Código del Trabajo.
Este proyecto fue previamente puesto en
consideración del Congreso Obrero Nacional del Ecuador reunido el 20 de Julio
de 1938 en la ciudad de Ambato. En el local del Colegio Bolívar. El Congreso lo
aprobó y envió una Comisión de su seno ante el Jefe Supremo para que le
expresara la opinión del Congreso Obrero, el cuarto de los realizados en el
Ecuador.
El Código fue expedido, como dejamos dicho,
el 5 de Agosto de 1938, pero como no fue publicado hasta el 10 de agosto de ese
año, en que se instaló la Asamblea Nacional Constituyente de ese año, el
documento ya no pudo ser promulgado puesto que necesitaba la aprobación previa
de dicha asamblea que había asumido todos los poderes y nombrado presidente
provisional al Dr. Manuel María Borrero. Solamente después de aprobarlo la
Asamblea podía ser publicado en el registro Oficial y
tener validez. La Asamblea Constituyente lo sometió a examen de una Comisión,
como recurso indispensable para entrar en su conocimiento.
Apenas fue conocido el Código por el público,
los patronos se opusieron. Los patronos simplemente no querían que se lo expida
y entre muchos argumentos sostenían que era una copia
de leyes extranjeras, especialmente del Código Mexicano de Trabajo y que no era
aplicable a la realidad ecuatoriana, y por supuesto, sostenían que iba a
fomentar la vagancia y el abuso de los trabajadores. En realidad, el Código no
era sino una codificación de leyes ya existentes en el Ecuador, especialmente
de las dictadas y publicadas en octubre de 1928, por el Gobierno de Isidro
Ayora. Por supuesto que todos los gobiernos, por la presión de los
trabajadores, habían venido dictando leyes sobre el problema laboral, bástenos
señalar la ley dictada en 1934 reconociendo el sábado inglés, o sea el descanso
pagado las tardes de los sábados, el decreto firmado por el Ing. Federico Páez
en 1935 estableciendo la Inspección General del Trabajo para asegurar el
cumplimiento de las leyes sociales, el decreto de 1936 regulando el Visto Bueno
y poniendo limitaciones al desahucio, el mismo año la Ley Orgánica del Trabajo,
el Decreto que crea el Consejo Técnico de Trabajo, etc.; en 1937 se dictan
varios decretos sobre apelación, accidentes de trabajo, pago de salarios en los
días de descanso, el cálculo para el trabajo a destajo, control del trabajo y
la desocupación, consecuencia del cambio de puesto, derecho de los trabajadores
en sus relaciones con empresas extranjeras; y en 1938, reformatoria sobre
desahucio, protección de salarios y sueldos, protección a las asociaciones de
trabajadores, etc.
En consecuencia, había una serie de leyes que
eran las que precisamente reclamaban una codificación para que sean un cuerpo
legal armónico. Esto hizo totalmente rechazable la protesta o
oposición patronal.
Lo más importante del Código que iba a entrar
en vigencia eran los principios fundamentales de las relaciones de trabajo. este conjunto de normas, hicieron de nuestro Código un
documento importante que hizo tolerar una serie de deficiencias habidas en el
mismo y que poco a poco se han ido superando, quedando algunas todavía en pie,
pero que los trabajadores las superan en los contratos colectivos, en los
pliegos de peticiones concretas, y consecuentemente en las sentencias y actas transaccionales
con fuerza de sentencia.
Los principios fundamentales que importa
resaltar son los siguientes:
Principios de tan alto valor y conquistas tan
valiosas hicieron que los trabajadores se movilizaran y reclamaran enérgicamente
la promulgación del Código. Y el hecho de que en la Asamblea Nacional
Constituyente un tercio de los diputados eran de izquierda, socialistas,
comunistas o vanguardistas, y que muchos liberales eran de izquierda, y que,
aún, algunos conservadores estaban ligados al movimiento sindical, hizo que el
Código fuera aprobado y se ordenara su publicación. En la sesión del 11 de
octubre de 1938, presidida por uno de los coautores del Código del Trabajo, el
Dr. Antonio José Borja, fue puesto por éste a consideración de la sala.
Finalmente, fue aprobado, después de las intervenciones favorables de los
diputados Eladio Viteri, Alfredo Pareja Diezcanseco, Antonio Ortiz Mera, y
Humberto Albornoz. Este último diputado propuso que como un homenaje a los
trabajadores y a los diputados solicitantes, el Código de Trabajo sea aprobado
por unanimidad, y lo fue por la unanimidad de los 40 diputados presentes. Por
uno u otro motivo faltaron una docena de diputados en esta histórica sesión.
Aprobado el Código del Trabajo, una vez más,
el 11 de Octubre de 1938, no fue publicado sino en el Registro Oficial N°. 78- 81 de 14- 17 de Noviembre de 1938. Para su
publicación se puso toda clase de obstáculos, y según Pedro Saad
los trabajadores tuvieron que donarle papel al Gobierno para la publicación. El
Código fue publicado con infinidad de errores y en números posteriores tuvieron
que publicarse las erratas. Es decir que la publicación del Código del Trabajo
fue toda una odisea.
Publicado el Código del Trabajo tuvo tal
oposición patronal que a su vez, los trabajadores tuvieron que crear Comités de
Defensa de la Integridad del Código del Trabajo. Solamente pasados algunos años
se pudieron crear el primer Comité de empresa en la Compañía de Cervezas de
Guayaquil en 1941 y el primer contrato colectivo en la Compañía de Cemento de
Guayaquil en 1943. Solamente en 1944, la clase trabajadora se sintió como
suficiente fuerza frente a la resistencia patronal para presentar reformas al
Código. Es allí cuando en agosto de ese año se reconoció las vacaciones para
los obreros (antes no tenían vacaciones), y se estableció el descanso de la
semana integral que entró en vigencia en enero de 1946. Los principios y
derechos sindicales fueron reconocidos constitucionalmente en la Carta de 1945.
Por lo señalado, hemos considerado que los trabajadores deben celebrar
el cincuentenario del Código del Trabajo, como un paso importante en la defensa
de sus condiciones de vida y de trabajo, en el reconocimiento y ampliación de
sus derechos, y en la conciencia de su papel en la sociedad. Esa celebración
necesariamente debe cubrir el período comprendido entre el 5 de agosto y el 18
de noviembre, o sea tres meses y dos semanas para que los trabajadores debatan
sobre el contenido de sus derechos y de las garantías que lo reconocen.
Los trabajadores ecuatorianos lograron hace medio siglo un documento
que defendía sus derechos.
Fuente: Biblioteca Elías Muñoz
Vicuña
Levantamiento de Texto: Fernando
Muñoz I.