GUAYAQUIL EN 1820.

Por Elías Muñoz Vicuña.

Revista Impacto. 1983

El 9 de Octubre de 1820, Guayaquil proclamó su Independencia del coloniaje español y procedió a mudar de Gobierno. es reconocido que esta acción tuvo profundas repercusiones en beneficio de la Independencia de toda Sudamérica, no solo en cuanto la estimulaba sino porque constituía un apoyo real a las acciones militares de los otros pueblos hermanos.

En estas circunstancias, cabe preguntar, ¿cuál era la situación de Guayaquil en ese año?

Como es sabido, Guayaquil se había fundado a la orilla occidental del río Guayas en 1537, en consecuencia ya había cumplido 283 años de asentada. Tenía una extensión total de Norte a Sur de una milla de largo, una población, de acuerdo con el censo de 1805, de 13.700 habitantes, de los cuales solamente cuatro mil quinientos eran hombres, es decir del sexo masculino y mayores de 18 años.

Estaba situada a la falda sur del Cerro de Santa Ana sobre una calzada que corría hacía el Sur, porción de Guayaquil que se denominaba Ciudad Vieja, ésta tenía cuatro puentes consecutivos hechos de madera sobre otros tantos esteros, por donde entraba el agua del río a la parte opuesta, o sea al Oeste de la Ciudad Vieja, donde habían pequeños estanques y molinos para el curtimiento de suelas. El caserío de Ciudad Vieja era una sola calle (la actual Panamá), con las casas de ambos lados y algunas otras sueltas. En esos años ya se estaba formando otra calle, paralela a la existente, hacia el Oeste, la actual Rocafuerte.

Al Sur Oeste de Ciudad Vieja estaba la Ciudad Nueva que empezó a construirse en 1693, o sea que a la fecha que tratamos tenía solamente 127 años. Esta parte era la principal y centro de la población. El ancho de Ciudad Nueva era de tres o cuatro cuadras; las calles derechas de 12 varas de ancho las más, con empedrado tosco de lajas. Tenía tres plazas, la principal, la de Armas, donde queda actualmente el monumento a Bolívar. Este sector tenía 7.500 habitantes.

Al extremo sur de la Ciudad Nueva se hallaba el Astillero con mucha población y cinco gradas de construcción de toda clase de buques bajo tinglados o ramadas. Este sector tenía 2.000 habitantes.

El suelo de Guayaquil era llano y bajo y en algunos aguajes se inundaba la calle de la orilla. Al Oeste había una sabana o llanura hasta el Estero Salado, de tierra muy gredosa, sin pendiente para dejar correr la lluvias de invierno, lo que la hacia intransitable durante la estación porque las aguas se convertían en ciénaga.

A media milla de la Ciudad, hacia el Oeste, se hizo una calzada de piedra de tres pies de alto y cuatro o cinco varas de ancho, y una legua de largo para evitar los aniegos con las aguas de las mareas altas del Estero Salado. Esto quedaba por donde hoy es la calle Juan Pablo Arenas, que era conocida como "el camino de la Legua".

A la ribera del río, frente a las casas se había hecho un largo Malecón de mangles que aumentó el terreno formando un paseo de 16 a 18 varas de ancho, que empezó a ser el lugar favorito de distracción; pero como se arruinó en esos años, para 1820 se lo había empezado a hacer de piedra, a rellenarlo como decimos ahora.

Las casas de Guayaquil eran de madera desde los cimientos; las paredes de quincha, los pisos de tablas, y con portales, balcones y tejados. La mitad de las casas eran de dos pisos o cuerpos, las demás de uno. Eran hermosas y con tiendas y almacenes. Las cocinas eran en alto, separadas doce o quince pasos de las casas, con las que se comunicaban por un pasadizo descubierto, barbacoa, que se cortaba en caso de que la cocina se incendiara, tratando así de evitar la contaminación. El nivel medio del costo de las casas era de 25.000 pesos, pero habían obviamente construcciones más caras.

La ciudad tenía dos parroquias y cinco conventos, y los templos eran sin adornos.

Entre los habitantes de Guayaquil habían blancos, indios, negros y sus correspondientes mezclas, o sea mestizos, mulatos, zambos, chinos, etc.

Algunos ricos pasaban de los 200.000 pesos en propiedades, pero se consideraba pudiente al que tenía de 40 a 50.000 pesos. Era una ciudad de alguna riqueza, donde los acomodados vivían bien y vestían con ropa de telas importadas de Europa.

Por su categoría, Guayaquil tenía Gobernador, Cabildo y una serie de funcionarios importantes. La tropa de guarnición en 1820 la componían unos 1.500 hombres, los que debían impedir todo intento de levantamientos. Entre la guarnición se encontraba el Batallón de Granaderos de Reserva, integrado por indios peruanos del Cuzco, que para mayor seguridad de los colonizadores, ni siquiera sabían el español, con lo que se pretendía mantenerlos en la incomunicación con el pueblo. En otras palabras, había un soldado por cada dos hombres.

Guayaquil era la ciudad comercial por excelencia, que sacaba al exterior lo que producía la Cuenca del Río Guayas y todo el país, lo que sumaba anualmente unos ochocientos veinte mil pesos. Por la misma razón de ser comerciante, Guayaquil importaba la casi totalidad de lo que ingresaba al país. como es sabido exportaba cacao, madera, etc. y construía buques.

Guayaquil como es sabido, se levantó en armas el 9 de Octubre de 1820, en un acto que, según Escobedo, "más ha parecido un regocijo público que una revolución".

¿Por qué sucedió así?

Porque la actitud de España se había demostrado como contraría a los intereses de Guayaquil y de América. Esta era una ciudad que vivía de la exportación y el comercio, y se le negaba su actividad fundamental, hasta el punto de que nunca pudo vender ni una quinta parte del cacao que producía.

Porque la lucha por la Independencia había avanzado mucho en América. ¡ya era doce años de guerra!

Porque la guarnición, especialmente los indios cuzqueños, se pronunció por la Independencia y le hicieron imposible a los españoles cualquier resistencia.

Y porque las mujeres guayaquileñas, según palabras de Vicente Rocafuerte, fueron "quienes dieron más impulso al Triunfo de este mismo 9 de Octubre".

Elías Muñoz Vicuña

Guayaquil, octubre de 1983.

 Fuente: Biblioteca Elías Muñoz Vicuña

Levantamiento de Texto: Fernando Muñoz I.