Guayaquil y 450 años
Por
Elías Muñoz vicuña
Artículo publicado en la Revista Diners N° 62 Ecuador, Julio
de 1987, Año VIII
Páginas 28, 29, 30, 31, 32. 33
La ciudad de Guayaquil
celebra sus 450 años de existencia el 25 de Julio del Presente año de 1987.
Esta es una fecha importante, porque Guayaquil es la ciudad más poblada del
país y consecuentemente, su influencia es decisiva en la solución de los
problemas económicos, políticos, sociales, culturales y de todo orden.
Guayaquil es mucho la medida de lo que pasa en el Ecuador.
Los conquistadores
españoles de América aplicaron sus concepciones políticas, jurídicas y
económicas en sus colonias. Esas concepciones establecían que las ciudades
tenían sus fueros que les daban mucho poder, casi de soberanía, sobre las
tierras y aborígenes. Eso hacía que la fundación de varias ciudades significara
la creación de nuevos reinos gobernados por los conquistadores, aunque
dependieran del rey de las Españas. Las ciudades, las "encomiendas"
de tierras y las "reducciones" de indios constituían las bases del
sistema colonial que se asentó a continuación de la conquista. Así se
constituyó el Reino de Quito bajo el dominio español, en las tierras donde
había existido Confederaciones de pueblos perfectamente identificados.
En esa necesidad de fundar
ciudades de hacerlas reconocer por el rey, los conquistadores establecieron
varias que después las fueron asentando en los lugares más seguros, adecuados y
estratégicos. Sobre Guayaquil se conocen varios asientos a partir de 1531,
hasta afirmarse en el sitio más conveniente, en la "Culata" del río o
ría Guayas, es decir la parte más remota de su desembocadura, allí mismo donde
se origina por la reunión del Daule y el Babahoyo, Puñados de españoles
encomenderos que se habían asentado aquí y allá, se vinieron a reunir en el
cerro verde "Llusca Loma", o de Santa Ana. Se establecieron allí,
sintiéndose seguros en el altozano rodeado de manglares que la hacían entonces
inaccesible.
Un puñado de españoles
fundó la ciudad- estado. Se recuerdan los nombres de Juan de Jaén, Lope de
Azevedo, Juan Fernández, Cristóbal de Villalba, Manuel de Estacio, Francisco de
Olmos, N. Goljon, Diego Martín, Rodrigo de Vargas, Gómez de Estacio, Francisco
de Chávez, Pedro de Grobalón o Gibraleón, Alonso Casco, Juan de la Puente,
Cristóbal Luna, Juan de Vargas, Francisco Hernández y Capitán Diego de Urbina.
Estos fueron parte de los 150 habitantes que comprendían también régulos
Huancavilcas, indios y esclavos negros y mujeres y niños, tanto de los
conquistadores como de los otros habitantes.
Guayaquil por su situación
estratégica, era la llave de toda la Cuenca del Guayas (35.000 Km.2 ) y por el monopolio español establecido era la única
entrada y salida al interior del país, pues no se permitió el establecimiento
de otro puerto. De tal manera que Guayaquil comprendía todo el Litoral o Costa,
a excepción de Esmeraldas. Y por su riqueza en maderas, Guayaquil devino en el
Primer Astillero de los Mares del Sur; por su creciente producción del cacao de
más alta calidad ("arriba"), el primer exportador del mundo; la llave
de entrada y salida del Ecuador.
Esto explica su rápido
crecimiento. Un desarrollo en aras del beneficio mercantil y consecuentemente
sin preocuparse de su urbanización, salubridad e higiene. Por eso, la tragedia
de los incendios, las pestes, las inundaciones.
Pero, por encima de todo,
Guayaquil, se destacaba por su riqueza. De allí que fuera víctima de piratas y
corsarios, de invasiones, bloqueos y guerras; cuando no de amenazas y
expoliaciones.
Finalmente, atracción para
pueblos y pobladores que siempre vieron en esta ciudad las posibilidades de
trabajo, cultura, riquezas, nuevos horizontes, en fin.
LA COLONIA
Guayaquil que se inicio en
1537 con 150 habitantes, en 1571 tenía 320, y ya en 1600 poseía 2.000
pobladores. Desarrollo habido por encima de alzamientos de indios e incendios
del caserío en 1541; del que arrasó la ciudad en 1583; y del nuevo que arrasó
la Iglesia Matriz y varias casa en 1592.
A lo largo del siglo XVII
siguió creciendo, y ya en 1693 tenía 5.000 habitantes. Y esto a pesar de que en
1620 se incendiaron 84 casas; en 1624 el pirata holandés Jacobo Heremite Clerk
atacó e incendió la ciudad; en 1632 se quemaron 46 casas; en 1636 se quemaron
el hospital y algunas casas; en 1647 se redujeron a nada 83 casas; en 1678
desapareció el barrio Las Peñas; en 1687 los piratas dirigidos por el
filibustero inglés Eduardo David se tomaron la ciudad, la saquearon y
asesinaron a los rehenes; en 1692 se volvió a quemar la Iglesia Mayor; en 1693,
el fuego consumió 40 casas.
En el siglo XVIII aumentó
la población de Guayaquil hasta los 12 a 13.000 habitantes; pero lo hizo
atravesando difíciles condiciones. En 1707 la atacó el pirata Guillermo
Dampierre y la robó a cambio de no incendiarla; pero el mismo año un incendio
destruyó 30 casas; en 1727 se quemaron todas las casas de la orilla; en 1732
hubo otro incendio. Sin embargo, Guayaquil se había enriquecido; así lo afirma
Alcedo, Ulloa, La Condamine y Jorge Juan. En 1710 se construyó un puente para
unir las dos partes de la ciudad, de dos varas de ancho y 800 de largo,
entonces el más largo del mundo, que iba desde la actual Junín a Santo Domingo,
atravesando los esteros de Lázaro. Morillo, Campos, Junco y Villamar. Ya se habían construído casas, iglesias, conventos, talleres,
astilleros, fábricas, y, por supuesto, fosos y murallas para protegerla. Pero,
sobre todo, se había desarrollado el comercio de exportación e importación. En
1732 hubo un nuevo incendio; en 1762 el llamado "fuego grande" que
devoró 151 casas, por lo que la mayoría de la piblación abandonó la ciudad,
quedando en ella solamente4.914 personas; pero dos años después, en 1734, ya
habían 11.000 personas. En 1765 éramos 13.000, aunque en 1768 bajamos a 12.000.
LA REPUBLICA
El siglo XIX cogió a
Guayaquil en su condición de Astillero Mayor, de exportación de cacao y con un
brillante porvenir, tan brillante que despertó celos y envidias. Se ejercieron
influencias externas para que Guayaquil no pueda vender sino a través de Lima y
últimamente, pase a depender en alguna forma de ella. Sin embargo, el comercio
se expandió llegando para 1820 a las 100.000 cargas de cacao con el valor de
400.000 pesos (cada peso 25 gramos de plata), y además maderas, frutas,
artesanía, construcción y carenas que daban un gran total de 821.562 pesos,
según Andrés Baleato. Guayaquil en 1811- 1814 valiéndose de sus diputados a las
Cortes Españolas, Olmedo y Rocafuerte, reclamó el monopolio que nos reducía,
cuando Guayaquil podía exportar algunas veces más. Como no se consiguió
reparación a este perjuicio a su crecimiento, Guayaquil el 9 de Octubre de 1820
se levantó por la Independencia y la Patria, seguro de que el nuevo Estado le
permitiría la expansión de que era capaz.
Guayaquil, seguía sufriendo
los incendios. En 1801 perdió 25 casas, en 1804 nuevamente el Hospital; en
1812, 100 casas; en 1827, 125 casas. Solamente allí se preocuparon los
comerciantes y propietarios de crear un Cuerpo Contraincendios que habría de
desarrollarse tanto como para ser la primera organización de la ciudad. Sus
miembros, "voluntarios", estaban exentos del servicio militar y
formaban una especie de guarnición propia para casos de emergencia. Así, ser
bombero significaba un ciudadano en primer orden.
Por la Independencia de
Guayaquil, del Ecuador y del Perú la ciudad y provincia hicieron enormes esfuerzos
en personas y dinero, lo que le dio merecido prestigio. Su población en 1842
llegó a 23.000; pero ese año se presentó la peste de la "fiebre
amarilla" que hizo abandonar la ciudad a más de la mitad de la población y
morir a más de 1.500 personas.
Pero nada detiene su
desarrollo, incluso se instalan las primeras fábricas y talleres, así como se
construye el primer vapor en Sudamérica, el Guayas. Continúa el desarrollo
económico en todo sentido pero los otros aspectos vienen con retraso: la
Escuela Náutica en 1822, el Colegio de Señoritas en 1838, el de varones en
1841, la Filantrópica en 1849, etc. El 6 de marzo de 1845, Guayaquil se levanta
nuevamente, no sólo por un gobierno nacional como se conoce, sino por la
supresión de la esclavitud en 1852 y del tributo de indios en 1857.
El avance de la Revolución
marxista ( 6 de marzo), se vio frustrado por la
intervención extranjera. Las amenazas de Francia a Guayaquil en 1853, de EE.UU.
a Galápagos en 1854 y sobre todo de Inglaterra en el "arreglo de la Deuda Inglesa"
que nos ocasionó un conflicto internacional, el bloqueo de Guayaquil por el
Perú y el desgraciado Tratado de Mapasingue en 1860. En todo este período
Guayaquil no pudo pasar de los 25.000 habitantes.
En 1860 el Ecuador renace
del caos, Guayaquil es liberado el 24 de septiembre de ese año, y se inicia un
nuevo período de grandes esperanzas. Se hacen sentir los efectos favorables de
suprimir la esclavitud y el tributo de los indios; se establece el sufragio
universal, el reconocimiento del derecho de posesión de los indios es la
vigencia del Código Civil, el reconocimiento del pago de salarios, etc.
El desarrollo de la
producción de cacao en el Litoral ecuatoriano fue de tal carácter que Guayaquil
se colocó en calidad de primer exportador del mundo hasta 1920, con alrededor
del 20% de la producción mundial.
Guayaquil sigue padeciendo
del flagelo de los incendios. En 1868 se le queman 35 casa; en 1869, 95 casa.
La población crece, en 1880 es de 36.000 personas, en 1883, de 37.000; en 1886,
44.000; en 1890, 44.792; en 1891, 45.000; en 1894, 50.000.- Los grandes
propietarios de huertas de cacao llevan años abandonando sus haciendas y
Guayaquil; y se van a París y otros puntos de Europa. Pero la riqueza que pasa
por Guayaquil, su comercio, atraen; no solamente ecuatorianos que vienen de las
ciudades y campos del interior, sino que vienen también de Europa a este
emporio de riqueza y, a veces, huyendo de regímenes opresivos tan crueles como
el "otomano", de guerras civiles como la "carlista" de
España, o de las grandes batallas sociales que se dan en Europa, como la
"Comuna de París".
Pero, el Ecuador también
entraba en la última etapa de la Revolución burguesa antifeudal que habría de
proclamar su victoria en Guayaquil, el 5 de Junio de 1895; donde se firmó el
documento de Pronunciamiento por más de 16.000 (15.884) personas,
es decir la totalidad de los varones mayores de edad.
Triunfante la Revolución,
las clases dominantes desplazadas, la jerarquía de la Iglesia y sus partidos,
tomaron actitudes de lo más variadas contra el nuevo orden de cosas, entrando
el país en una etapa aún más convulsiva.
En estas condiciones, y
para agravar aún más la situación, se produjeron incendios en Guayaquil, como
los del 12 de febrero de 1896 que destruyó 12 manzanas, o sea 180 casas; y el
llamado "Incendio Grande" del 5 y 6 de Octubre, que destruyó 89
manzanas o sea 1.200 casas, quedando sin hogar 25.000 personas, la mitad de la
población. El resplandor del flagelo se lo vio en Vinces y en Bucay. En 1899,
se quemó el teatro de la ciudad.
EL SIGLO XX
Las condiciones de
insalubridad de Guayaquil, preocuparon mucho al General Alfaro y más dirigentes
liberales, se buscaron préstamos, se constituyeron compañías; pero las cosas
marcharon muy lentamente. La fiebre amarilla se transformó en endémica. El
paludismo, la bubónica, la tifoidea, la tuberculosis acabaron con miles de
guayaquileños. Un buen día, tuvimos que quemar la Casona Municipal, el edificio
donde se firmo el acta de la Independencia. Para matar las miríadas de ratas
que vivían en ella. Otro día, nos enteramos que teníamos el vice- campeonato
mundial de tuberculosis, solamente El Callao (Perú) producía más tuberculosis.
Solamente en 1910 tuvimos agua potable y en la década del 20, se empezó la
canalización. Guayaquil seguía siendo la ciudad de los incendios, 1901 se
quemaron 13 manzanas y 174 casas; en 1917 se quemó el edificio de la
gobernación; pero nada de eso impidió que Guayaquil con su señuelo de riqueza
siguiera creciendo. En 1909 tenía 97.000 habitantes y en 1929, 130.000
habitantes.
En este período funciona ya
el ferrocarril del Sur y esto incrementa el comercio de Guayaquil y el
intercambio, la migración interna. Esto explica el aumento de población.
En estos años, la
Revolución Liberal toca todos los puntos sociales aunque sin resolverlos. Se
desarrolla el capitalismo. Se plantea la cuestión obrera. Y ,
como corolario, el conflicto de Octubre y Noviembre de 1922: Guayaquil es
escenario de la Masacre del 15 de Noviembre con cientos de obreros muertos y
heridos.
La crisis económica del
cacao en el Ecuador y del capitalismo en general de 1920 a 1934, intensificó la
proletarización en el Ecuador. Los campesinos se vinieron a Guayaquil
"barranco abajo", como dijo Joaquín Gallegos Lara. "Los que se
van" fueron los campesinos de una economía que se desmoronaba, que la
ganaba el capitalismo, mientras que ellos se iban a la ciudad (en realidad se
venían), y se hacían proletarios. Desalojados del campo, llegaban a la ciudad.
Esto lo describió el "Grupo de Guayaquil", refiriéndose al cholo y al
montuvio y también, por cierto, al serrano. Por eso Guayaquil tuvo 150.000
habitantes en 1930; 170.000 en 1934; por supuesto que hubo incendios y un día
le cayó un avión, el "diablo rojo" en el centro de la ciudad.
La Segunda Guerra Mundial,
1939- 1945, fue un período en que el Ecuador aportó con caucho, balsa y arroz.
Esos productos salieron fundamentalmente por Guayaquil; y controlando ésta el
comercio, se enriquecía y agrandaba. Ya en 1944 tenía 200.000 habitantes, y en
1946, 230.000. y entonces, Guayaquil no sólo creció, aumento su población, sino
que el pueblo desesperado, que vivía en conventillos, que se llenaban más y más
de gente que seguía viniendo del campo, abandonó esos antros y las llamadas
quintas, y se lanzó a arrendar tierras municipales, a comprar solares a los
terratenientes, y así fue como se formaron los barrios suburbanos. Los que
vivían de inquilinos en la ciudad, se iban de compra de solares por
amortización.
Como es sabido en 1948 se
inicia el auge del banano. Las compañías transnacionales vienen a Ecuador a
comprar banano, dejando de lado las "banana republics" de Centro
América, por razones políticas, y también por huracanes. Esto proletariza más
el campo, las huertas son "redimidas", tumbadas, y en su lugar se
siembra banano. El campesino desalojado de la tierra se viene a la ciudad
a trabajar; el estibador es uno de los mejor pagados. Entonces, el suburbio
crece, el solar aumenta de precio, y el nuevo asalariado piensa que en la
ciudad tendrá mejor porvenir con sus familias, que sus hijos estudiarán.
Por otra parte, el
campesino se acerca a la ciudad porque se abren carreteras en todos los
sentidos para traer bananos, pero también traen campesinos desalojados. Se
abandonan los ríos, no se los limpia; se construye un Nuevo Puerto en el
Salado, que significa más abandono del río Guayas.
En este período, crece
Guayaquil. en 1950 tiene 267.000 habitantes: en 1952,
293.000 habitantes; en 1957, 403.000; y en 1962, 520.000; ¡habíamos pasado el
medio millón!
El crecimiento de Guayaquil
obedece, como se ve, a que la ciudad controla el comercio nacional en su mayor
parte y a que es uno de los centros, de los polos de trabajo.
En estos últimos años el
fenómeno se agranda. La "reforma agraria" no ha sido una forma
de democratizar la tierra sino de desarrollar el capitalismo y de facilitar la
penetración de las transnacionales. ¡Otra cosa es el campesino en defensa de la
tierra! La riqueza del petróleo, el endeudamiento e hipoteca del país; todo ha
contribuido al desarrollo de la ciudad en el sentido de centro comercial. En
1974, llegamos a los 840.000 habitantes, en 1981, al 1'169.114; y en 1984, al
1'223.310. Y la ciudad sigue su crecimiento. Hoy llega a sus 450 años más
grande, pero sus problemas son más graves. Todos lo problemas se han
multiplicado y agravado. Y estamos seguros que serán solucionados, pero con los
medios, los métodos y los objetivos que imponen los tiempos modernos.
Algunas apreciaciones sobre la Fundación de Guayaquil
Por Elías Muñoz vicuña
Fuente: Biblioteca Elías Muñoz
Vicuña
Levantamiento de Texto: Fernando
Muñoz I.