La Fundación del Diario "El Telégrafo"

1884 - 1984 AÑO JUBILAR

por Elías Muñoz Vicuña

EL TELEGRAFO Guayaquil, Domingo 19 de Febrero de 1984.. Diario EXPRESO Guayaquil, Domingo 19 de Febrero de 1984

 

- El 16 de Febrero de 1984 se cumplió el primer centenario de la fundación del Diario EL TELEGRAFO, Decano de la Prensa Nacional.

EL TELEGRAFO se fundó en condiciones históricas singulares. El 9 de Julio de 1883, había sido derrocado y exiliado el dictador General Ignacio Veintimilla. Los triunfadores habían sido las fuerzas RESTAURADORAS dirigidos por los generales José María Sarasti y Francisco Javier Salazar; y las REGENERADORAS por el General Eloy Alfaro que, en una fusión de fuerzas políticas y militares, habían encabezado la lucha del pueblo ecuatoriano por terminar con la usurpación del Poder que ejercía el indicado Veintimilla. Esa fusión de fuerzas dio como resultado el control del interior del país y parte de la Costa por los Restauradores; Esmeraldas y Manabí por los Regeneradores con Alfaro a la cabeza; mientras que Pedro Carbo encabezaba el Guayas. La Asamblea Nacional que dictó la Octava Constitución Política estuvo controlada por una mayoría de Diputados Restauradores que constituían una amalgama de conservadores, garcianos, "terroristas", "progresistas" y republicanos católicos. Estos designaron Presidente a José María Plácido Caamaño, uno de ellos, y desarrollaron una de las políticas represivas más crueles que han habido en el país

- Los Diputados Liberales encabezados por Luis Vargas Torres y Marcos Alfaro, lucharon activamente por sus principios políticos en los debates de la Convención, pero sus esfuerzos resultaron ineficaces en su mayor parte.

Eloy Alfaro que desde Octubre de 1883 se había retirado de Manabí a la República de Costa Rica en Centro América; llamó a sus parciales a levantarse en armas el día 15 de Noviembre de 1884. Los primeros en obedecerle fueron los Diputados Radicales, de los cuales Luis Vargas Torres aporto con su persona y con el dinero obtenido como resarcimiento a los perjuicios sufridos en la Campaña del 83.

En estas circunstancias, en enero de 1884, llega Juan Murillo Miró al país. el se encontraba en Europa enviado por su padre Manuel Ignacio Murillo, fundador en 1821 de la Imprenta y la Prensa en Guayaquil. En la fecha arriba indicada fue llamado de vuelta don Juan para asistir a los últimos días de su padre.

- Juan Murillo, encontrándose en Guayaquil en esos días, entendió que en el Ecuador estaba a punto de iniciarse una Guerra Civil irreconciliable entre conservadores y reformadores, como así habría de suceder. En esas condiciones, era necesario ganar la opinión de la mayoría del pueblo para las ideas reformadoras, liberales. Para eso era fundamental la existencia de un periódico de criterio político definido. Eso ya lo había enseñado Juan Montalvo con sus periódicos Cosmopolita, Regenerador y Catalinarias.

- Murillo fundó EL TELEGRAFO con ese fin el 16 de Febrero de 1884. Adoptó ese nombre en homenaje al servicio telegráfico que se habría de instalar el 9 de Julio de 1884, con lo cual el país se uniría, al mismo tiempo que mediante el cable internacional lo haría con el resto del Mundo. EL TELEGRAFO sería el primer periódico ecuatoriano que habría de utilizar ese invento.

EL TELEGRAFO por su firme posición liberal y radical se ganó inmediatamente el público, sin necesidad de utilizar un lenguaje altisonante ni mucho menos agresivo. Los liberales y el pueblo ganaron así un informador y un guía para momentos tan difíciles y de tanta expectativa.

- El periódico no descuido, por otra parte, el aspecto conspirativo de la acción liberal que dirigía Alfaro, cosa que se hizo desde el propio local del periódico, hasta que fue delatada esa acción meses después.

El 15 de Noviembre de 1884, como dejamos dicho, si inició la lucha armada en el país. ese día se levantaron los liberales en Esmeraldas; otros en Montecristi; de la misma manera Los Chapulos en la Hacienda Victoria, frente a Babahoyo; y finalmente, Alfaro se vino desde Costa Rica en el vapor Alajuela que acababa de comprar. Hubieron varios combates, todos cruentos, especialmente en Portoviejo, Jaramijo, Esmeraldas, Maculillo y Piscano. Como resultado final, los revolucionarios fueron derrotados en esta revolución, que en la historia ecuatoriana no fue sino un incidente dentro de la larga guerra intermitente que habría de durar hasta el triunfo definitivo de las armas liberales en los años 1895 y 1896.

El 1° de Enero de 1885 fue fusilado el Coronel Nicolás Infante, Jefe de los Revolucionarios, en la población de Palenque. Esa noticia llego a Guayaquil y EL TELEGRAFO publicó su protesta el 5 de enero de ese mismo año. Pocas horas después, numerosos ciudadanos hicieron llegar una protesta firmada por ellos, que EL TELEGRAFO la publicó en ediciones sucesivas para satisfacer el anhelo popular.

- El Gobierno retrógrado de Caamaño, que se había manchado con sangre de revolucionarios, no iba a parar en la represión al diario EL TELEGRAFO, que se había permitido una protesta tan abierta. En efecto, Juan Murillo Miró fue apresado y exiliado a Chile. Los sucesores en la dirección del periódico fueron así mismo represaliados, y el diario cerró sus puertas cuando había llegado al 607 del 3 de Julio de 1886.

EL TELEGRAFO y su Director- Propietario Juan Murillo Miró, habían ganado nombradía. Mientras tanto el pueblo ecuatoriano, bajo la dirección de Eloy Alfaro, el General de las Derrotas, continuaba la lucha hasta la victoria de las ideas de la Regeneración, consideradas como encarnadas en la doctrina liberal que no eran otras que las surgidas de la Gran Revolución Francesa, pero adaptadas a nuestro medio.

Durante el destierro, Murillo se mantuvo activo y fiel a sus principios. Escribió la Historia del Ecuador de 1876 a 1888, con una parte introductoria, y la biografía de Pedro Moncayo; pero sólo publicó en Chile el Tomo I de la Historia, que llega hasta 1883. El resto de sus trabajos, junto con su taller de Imprenta, se les quemaron un día en Chile y ya no pudo restablecer sus escritos.

- De Octubre a Noviembre de 1894, se realizó el negociado conocido en nuestra historia como la Venta de la Bandera Ecuatoriana. Este consistió en que empresas subsidiarias, vinculadas a funcionarios de los Gobiernos de Ecuador y Chile, obedeciendo órdenes de los monopolios Morgan y Rostchild, nos enredaron en una sucia y torpe tranfasía. Esta adoptó la forma de una venta ficticia al Ecuador del crucero Esmeralda de la Marina de Guerra de Chile, para que el Ecuador bajo esa ficción, consienta en que se ice la bandera ecuatoriana, simulando compra y que navegara por el Océano Pacífico hasta que llegara a su verdadero destino que era el Japón, donde adoptaría el nombre de Yalú y se lo utilizaría en la guerra interimperialista contra China y por la posesión de Corea.

Este negociado fue conocido en el Ecuador porque Murillo desde su destierro en Chile, hizo llegar la denuncia a la prensa guayaquileña.

Una vez conocido el hecho por el pueblo ecuatoriano no se hizo esperar la protesta. Sus coidearios, el Presidente y el Gobernador del Guayas, José María Sáenz, recurrieron al mismo Murillo para que investigue en Chile la documentación sobre el negociado. En efecto, Murillo consiguió e hizo conocer numerosos documentos.

- Al mismo tiempo, en Guayaquil, José Abel Castillo, Alberto Reina, Aurelio Noboa y A.B. Carrasco, se encargaron de conseguir, descifrar y publicar los telegramas y más documentos del negociado que se habían transmitido en Clave y que coincidieron en todo con los que descubrió Murillo.

Mientras tanto, el pueblo ecuatoriano había pasado de la manifestación de protesta, a la solicitud de renuncia del Presidente y Gobierno, llegando a la iniciación del levantamiento armado el 12 de Febrero de 1895 en Milagro, y consiguiendo el cambio de Gobierno como resultado de la guerra civil y la victoria liberal. El 5 de Junio de 1895, el pueblo de Guayaquil se pronuncia por la Jefatura Suprema de Alfaro, este llega el 18, y encabeza los ejércitos liberales que triunfan el 14 y 15 de Agosto en Gatazo. Los conservadores continúan resistiendo hasta que son derrotados finalmente en Agosto de 1986 en la batalla de Cuenca.

La Asamblea Constituyente se reúne el 9 de Octubre de 1896, para dictar la novena constitución política ecuatoriana, la primera en que se establecen los principios liberales.

- En estos precisos días, vuelve Juan Murillo Miró al país y reabre EL TELEGRAFO el 14 de Octubre de 1896. Ahora es Administrador del periódico José Abel Castillo.

EL TELEGRAFO bajo la inspiración de Murillo y Castillo vuelve a ocupar puesto destacado. Recién cumple 100 años de la fundación, y lo principal para nosotros es recoger la tradición democrática nacional que fluye de la vida del diario EL TELEGRAFO a partir de su fundación.

Por supuesto que la fundación no es todo en EL TELEGRAFO.

Recordemos a título de ejemplo que durante los años de la Revolución Liberal defendió en distintas formas la libertad de expresión en peligro ante funcionarios que habían superado los rezagos de épocas de intolerancia.

Recordemos que abrió sus columnas a las nuevas generaciones de intelectuales de alto nivel con EL TELEGRAFO LITERARIO y Semana Gráfica...

Recordemos que fue propulsor de la aviación ecuatoriana con el avión TELEGRAFO 1° y la contratación del Aviador Elia Liut.

- Recordemos que hizo oír su voz de protesta cuando el pueblo y los obreros de Guayaquil fueron masacrados el 15 de Noviembre de 1922; y que esta tradición de defensa de los trabajadores se hizo presente en varias ocasiones.

Recordemos que también fue propulsor del deporte nacional y que las jornadas inolvidables de Marzo de 1938, cuando nuestros nadadores triunfaban en Lima, EL TELEGRAFO fue centro de información y de atracción para toda la ciudad y el país.

Recordemos que fue también pionero en la radiodifusión en el país.

Recordemos finalmente, que fue sensible a la protesta del pueblo ecuatoriano en la lucha antifascista, en el desastre nacional de 1941, y en el levantamiento civil y militar del 28 de Mayo de 1944.

En otros muchos aspectos, EL TELEGRAFO ha sido de los primeros, de los iniciadores; pero en nada como la acogida dada a los mejores periodistas y escritores de hace décadas, bástanos señalar nombres como Manuel J. Calle, Medardo Angel Silva, José H. Simmonds, Juan Emilio Murillo, todos los señores Castillo, y etc., etc.

- Lo importante de una recordación como la que se ésta haciendo es recoger lo que se ha constituido en parte de la tradición democrática nacional, que se va a transformar en la esencia de la democracia y en el orgullo de la nacionalidad.