LA VIEJA CASONA  

La Universidad de Guayaquil ha funcionado en la Casona desde 1906. Guayaquil se ha identificado en la Casona como uno de los Centros que testimoniaban su grandeza junto al palacio de la Gobernación, el Palacio Municipal, y la Biblioteca y Museo Municipales. Esto sin menoscabar otros centros que han llamado el interés de la ciudadanía y los visitantes. 
Los estudios universitarios empezaron en Guayaquil en 1843 como parte del Colegio Vicente Rocafuerte, aunque los grados había que rendirlos en la Universidad Central de Quito; en 1867 se independizaron los estudios al crearse la Junta Universitaria de Guayaquil, pero siguió funcionando en el local del colegio Vicente Rocafuerte en la manzana de Chile, Clemente Ballén, Pedro Carbo y Aguirre, donde funciona hoy el Correo; en 1897 se decretó definitivamente la Universidad de Guayaquil, siendo Rector

el Dr. Alejo Lascano y Bahamonde, quien hizo construir el local en la parte norte de la manzana que queda entre las calles Chiriboga, Chile, Chimborazo y Luzarraga, frente al entonces Hospital Civil, hoy Hospital de niños Alejandro Mann, siendo inaugurado el edificio en 1898, donde funcionó la Universidad hasta que se quemó totalmente en el incendio del Carmen de los días 16 y 17 de Julio de 1902, que arrasó con ese sector de la ciudad; entonces la Universidad funcionó en la casa de Lucas Tramontana, en la calle Chile, hasta que se construyó definitivamente la Casona. La Casona ya no fue la parte norte de la manzana, sino que se construyó el edificio en la totalidad de la misma, en un proceso de obras que duró casi cuatro años. El completo de la manzana se logró por donaciones, expropiaciones y compras. La Municipalidad ayudó a obtener un total de 4.000 m2 que comprendían un jardín público y solares de la familia Moulis y Angela Boza; de la familia Amaya; de Manuel F. Cucalón; del Dr. Ramón Flores Ontaneda; y de Luis F. Carbo y Sra Matilde Noboa de Carbo. 

La Construcción del edificio se la fue haciendo por partes, de acuerdo con los planos de R. Quirolo que fueron aceptados, así como de un informe del sabio Otto von Buchwald, acogidos por el Consejo Universitario el 5 de Octubre de 1903. 

El edificio siempre ha sido cuidado, arreglado y mejorado en su calidad y presentación. Originalmente alojaba las facultades de Jurisprudencia y Medicina, pero después lo ocuparon las nuevas facultades de Ciencias Matemáticas, Odontología, Ciencias Económicas, Ciencias Químicas, Educación Física, etc., junto con el Rectorado. Biblioteca, Aministración, Imprenta, locales de las Asociaciones Escuelas, Sociedad Médico Quirúrgica del Guayas, hasta que en 1930 se construyó en Manuel Matheu y Rocafuerte, La Facultad de Medicina; a partir de 1950, la Ciudadela Universitaria; y después en el Guasmo, otra ciudadela para Agronomía, Veterinaria y Ciencias Naturales. Y en diversos sitios del país, extensiones universitarias para estudiar diversas profesiones. 

Pero la Vieja Casona fue y será el centro de la vida de la Universidad de Guayaquil y de la cultura guayaquileña. Su Salón de Honor (Paraninfo Simón Bolívar), su Salón de Actos (Consejo Universitario), han dado cabida a jornadas cívicas, científicas y culturales de nivel nacional e internacional. El Archivo, la Biblioteca, las obras de arte son señeras en Guayaquil y en el Ecuador, como es el caso del mural de Guayasamín "A la Gloria de Bolívar"; los retratos de personajes de la cultura nacional; el cielo raso a la diosa Minerva, la diosa de la sabiduría; la escultura de Víctor Mideros, Cabeza de Montalvo; las cabezas de Darwin, Mera, Alejo Lascano, Julián Coronel, Emilio Clemente Huerta, Eloy Alfaro, etc.; y sobre todo su archivo, los miles y miles de tesis, etc. 

La restauración de la vieja Casona Universitaria es el rescate de la historia, de la ciencia, del arte y de la gloria de la Universidad; pero, sobre todo como parte del Centro Cultural de Guayaquil, junto con locales vitales, como el futuro Centro de Investigaciones, el antiguo laboratorio de leche, El Parque Montalvo, la Iglesia de San Alejo y el Museo y Biblioteca Municipales.  

La restauración de la Casona tiene problemas materiales, técnicos y artísticos pero lo fundamental es su significado y su propósito, un Centro de Cultura, de Honor y de Gloria para Guayaquil. 

Elías Muñoz Vicuña.

 

Levantamiento de Texto y edición: Fernando Muñoz Iturralde

Escaner: Daniel Dávila Toala, Srta.Olga Patricia Muñoz Mawyin,

Luis Alberto Miranda Redwood