Por LUIS FELIPE BORJA

LEYES INCONSTITUCIONALES

(Art. I del Título Preliminar) 

 

Leyes inconstitucionales. Controviértase a menudo si los actos legislativos que pugnan con la Constitución tienen fuerza de ley; esto es, si los jueces deben aplicarlas a las causas en que conocen.  

Se distingue en la ley su formación y su contenido. Aquella se refiere a los trámites o solemnidades; y éste, al precepto mismo que todos cuantos habitan el territorio chileno de obedecer. 

Si al formarse la ley se ha faltado a los trámites constitucionales, salta a la vista que aun cuando tal o cual acto se disfrace de ley no lo es en realidad de verdad. Supóngase que reunidas las cámaras sin el respectivo quórum, dictan un acuerdo, lo denominan ley, y el poder ejecutivo procede a promulgarlo. Evidente que ese pretexto acto legislativo no surtiría ningún efecto, y que de ley sólo tuviera el nombre. A decirse que expedido por el Congreso el acto legislativo y promulgado por el Presidente de la República, el poder judicial debe aplicarlo como ley, deduciríamos que también fuera ley el acto legislativo de una sola de las cámaras, o el que después de una sola discusión se promulgase. 

Y siendo claro, indubitable que si faltan al acto legislativo los requisitos concernientes a la forma, no puede surtir el efecto alguno en ningún caso, ello es más evidente todavía, si atendemos a la esencia misma de la regla que el poder legislativo se propone dar contraviniendo a la Constitución... 

Sean cuales fueren los principios que se aceptan en cuanto al origen de la asociación civil, nadie desconoce que el Estado, en virtud de su soberanía, tiene perfecto derecho para establecer las bases fundamentales sobre la forma de gobierno, sobre las garantías que aseguren los derechos políticos, sociales y civiles, y sobre otros objetos de que dependen la existencia y la perpetuidad de la nación. Expedidas esas reglas fundamentales, obligatorias a los tres poderes que forman el gobierno, ninguno de ellos puede infringirlas ni usurpar atribuciones. 

"La soberanía reside esencialmente en la nación, que delega su ejercicio en las autoridades que establece esta constitución". (Artículo 3) He aquí reconocido el principio esencial de que los poderes constituidos no proceden sino como delegados del pueblo; y la propia Constitución habla de los tres poderes, legislativo, ejecutivo y judicial, determinando taxativamente las atribuciones que cada uno ejerce.

Ahora bien, siendo tan importantes como trascendentales todos los preceptos que la Constitución encierra, se ha tomado las mayores precauciones para que, a ser necesario reformarla, el poder legislativo proceda con calma y madurez. De ahí que en el Capítulo XI se dan reglas sobre las reformas de la Constitución: ┐y cómo desconocerse que si las leyes contravienen a la Constitución, la modifican sin observar los trámites establecidos como prensa de acierto? Si se agregase a la Constitución un artículo se denominará ley, ┐sería obligatorio porque se han alterado las palabras? ┐Deben los jueces fijarse más en éstas que en la esencia misma de las cosas? 

El artículo 132 de la actual Constitución ecuatoriana dice: "La Constitución es la suprema ley de la República, y cualesquiera leyes secundarias, decretos, reglamentos, órdenes, disposiciones o tratados públicos que estuvieren en contradicción o se apartaren de su texto, no surtirán efecto alguno". Tal artículo, eminentemente republicano y práctico, obliga a todos los jueces a no aplicar las leyes inconstitucionales.